Mas Marés

Mas Marés

¡Empezamos la vendimia! El calor, la sequía, los jabalíes y todas las variables que conocéis hacen que este año sea especial. La vendimia se adelanta unos días y ya hemos empezado a recoger las variedades del llano y también la garnacha gris de Mas Marès.

Llega agosto, los días son más cortos y parece que el calor nos da una tregua, al menos por las noches. Sin embargo, las altas temperaturas del mes de julio y la sequía que sufrimos –no llueve con fuerza desde hace muchos meses– han hecho que excepcionalmente este año hayamos tenido que adelantar la vendimia una semana.

Decimos excepcionalmente, pero sabemos que esta realidad puede ser la tónica general en los años venideros. El cambio climático es imparable y sentimos que debemos adaptarnos lo mejor que podamos. Avanzar en una gestión integrada del territorio, que tenga en cuenta la climatología, la conservación de los suelos y el frágil equilibrio de los ecosistemas favorecerá que podamos sacar frutos también en el futuro. Por eso, desde que iniciamos el proyecto de Mas Marès, decidimos que haríamos todo lo posible para preservar el legado que como humanos hemos recibido de la naturaleza. Suelos cerca del mar, con arbustos bajos, alcornocales y ahora también viñedos que favorecen el control y la protección de especies únicas del Cap de Creus.

En estas tierras es donde Anna Espelt desarrolla su proyecto más personal. Hace unos años plantamos garnacha gris, con injertos de las viñas viejas de Rabós. Esta semana es la uva que empezamos a cosechar, una variedad local de garnacha que es rosada. Plantar variedades locales es, desde hace un tiempo, la decisión más adecuada a nuestro terroir: están más adaptadas al territorio y por tanto necesitarán menos agua y aguantarán el viento.

Variedades empordanesas, terroirs únicos y una vendimia que apenas empieza. ¡Feliz vendimia a todo el mundo!

Des que el 2004 vam començar a plantar vinya a Mas Marès, al Cap de Creus, sabíem que volíem respectar al màxim l’ecosistema existent i fins i tot aportar-li més riquesa. Us expliquem què és el mosaic i com el treballem a Mas Marès fins crear el que s’anomena tècnicament un sistema agrari d’alt valor natural.

Ja fa quasi vint anys que vam comprar les vinyes de Mas Marès. De seguida ens vam posar en contacte amb el Parc Natural del Cap de Creus per treballar conjuntament en la gestió d’aquell tros de territori. Les vinyes estarien inserides en un espai natural que estimem, calia fer-ho bé. A més, conscients que la mà dels ésser humans hi ha estat present des de fa milers d’anys (dòlmens i menhirs ho certifiquen) calia una gestió integrada de totes les terres.

Mas Marès i tot el Cap de Creus és un paisatge que meravella a tothom que ens ve a conèixer. Darrere de la bellesa hi ha sí o sí una gestió, imprescindible. El 2004 amb l’ajuda de Xavi Vilavella, tècnic del Parc Natural en aquell moment, i de l’Anna Sanitjas, enginyera forestal que va fer el projecte tècnic de gestió i millora forestal, vam idear la distribució del mosaic a Mas Marès. El pla de gestió de les terres tenien i tenen en compte uns objectius compartits:

  • prevenció d’incendis forestals
  • augment progressiu de la biodiversitat
  • protecció de les espècies en perill d’extinció
  • eliminació de plantes invasores

Els elements del mosaic de Mas Marès

El mosaic o sistema agrari d’alt valor natural fa el territori més resilient al canvi climàtic, als incendis, i li aporta més capacitat per nínxols ecològics, per tant més biodiversitat. Les quatre unitats del mosaic de Mas Marès, al Cap de Creus, estan distribuïts estratègicament en quatre unitats que es retroalimenten creant un cercle virtuós, un ecosistema equilibrat:

  • pastures: s’han mantingut les velles, amb les vaques, i se n’han anat creant de noves, desbrossant. Són a la part Nord i per tant la zona més exposada a perills com el foc
  • vinyes i oliveres: amb coberta vegetal verda a la tardor, hivern i primavera. A l’estiu es treballen les zones que limitem amb el matollar, per a fer de tallafocs.
  • suredes: regenerar aquests espais és clau, són ecosistema madur, evolucionat en aquesta zona, perquè sempre n’hi ha hagut. Hem mantingut les que hi havia, hem netejat el sotabosc mantenint els plançons
  • zones sense intervenció: a l’extrem sud, és on hi ha els ecosistemes més establerts. Els deixem que evolucionin de forma natural cap a ecosistemes més madurs a nivell de diversitat. Interessa protegir-los al màxim.

Les zones es distribueixen en funció de la vulnerabilitat de l’ecosistema que volem protegir. En el cas del mosaic de Mas Marès, la zona Nord és clarament la zona més exposada a incendis i per tant a pèrdues. Per tenir un mosaic equilibrat és imprescindible la cura de totes les unitats que requereixen intervenció. Si ho voleu escoltar en paraules de l’Anna Espelt us recomanem aquest episodi de Bar de Vins.

Desde que tenemos memoria hemos visto vacas en la Albera y el Cap de Creus. Los cambios del mundo contemporáneo han ido haciendo más complicada la trashumancia. Sin embargo, las bestias siguen necesitando cambiar de aires cuando llega el invierno.

Desde hace años, tenemos un acuerdo para que estas vacas del Ripollès pasten en nuestros viñedos del Cap de Creus. Ganan ellas con unos buenos pastos: Xavi, el pastor, nos cuenta que si llueve habrá buena hierba (¡esperamos que sea así y llueva pronto!).

También gana todo el entorno de Mas Marés con un ecosistema enriquecido. Gracias a su presencia ayudamos al mosaico, este paisaje tan mediterráneo que es reflejo de la variedad de ecosistemas y de la biodiversidad. Con las vacas se añade un elemento más para que los distintos ecosistemas que conviven en este espacio creen sinergias entre ellos. Las vacas son importantes porque hacen que haya más espacios abiertos, lo que va muy bien para que vengan otros animales como el cernícalo pequeño que hemos introducido con un proyecto que ya os hemos explicado. También disminuyen la biomasa inflamable y, por tanto, baja el peligro de incendio, aportando más materia orgánica a los suelos, cerrando así un círculo virtuoso. Si subes hacia el monte del Águila o el Pla de Gates ya puedes volver a encontrarte las vacas pastando tranquilamente y tomando sol y viento, y esperamos que pronto lluvia. Explíquenos si las ha podido saludar, ¿las ha visto?

La piedra seca forma parte de nuestro paisaje, una de las razones para reconstruir las paredes de piedra seca. Del 19 al 28 de noviembre tiene lugar la Semana de la Piedra Seca. Más de 100 actividades organizadas en todo el territorio de los Països Catalans para dar a conocer este patrimonio cultural.

pedra seca

Esta semana se celebra la 2a edición de la Semana de la Piedra Seca. Más de 100 actividades que reivindican, actualizan y ponen en el centro estos espacios de arquitectura popular y biodiversidad. Las jornadas, organizadas por diversas entidades de todo el territorio, son un buen punto de partida si deseas conocer más sobre estas construcciones rurales.

La piedra seca es una técnica antigua de separar campos, pero también ganar espacio de cultivo en terrenos irregulares. Además, con los años hemos ido viendo que los viñedos que tenían paredes de piedra seca cerca eran más resilientes y con mayor biodiversidad, ya que los agujeros entre piedras son madrigueras naturales para todo tipo de especies insectívoras y pequeños reptiles, anfibios, aves. En Mas Marés hemos reconstruido más de 3000 m de muros de piedra seca porque forma parte de nuestro paisaje y patrimonio, pero sobre todo porque son refugio de un ecosistema rico y poderoso.

Participa en la Semana de la Piedra Seca, hay más de 40 salidas programadas, más de 20 formaciones y más de 30 actos de divulgación en los Països Catalans. También puedes venir a conocer nuestros viñedos siempre que lo desees y saber de primera mano por qué reconstruimos las paredes de piedra seca.

Tiene la agenda de actividades y el mapa de localizaciones en la web de la Semana de la Piedra Seca. ¡No faltes!

En plena vendimia observamos las viñas. Han llegado hasta aquí, con todas sus fuerzas, a pesar de la sequía, a pesar del viento, a pesar del riesgo de incendio impertérrito de este verano. Nos sentimos muy agradecidas de poderlas trabajar y cosechar sus frutos y también de poderlas cuidar.

Las cubiertas vegetales están amarillas, el color de la paja domina, si no fuera por las hojas y, abajo, la uva que ahora cosechamos, diríamos que la tierra así no puede dar frutos. Las plantas nos enseñan la adaptación lenta hacia condiciones climáticas que cambian, la resiliencia es su manera de vivir más auténtica. Nuestra obsesión es ponerles fácil su futuro, creando espacios para que el agua no se lleve los suelos, rehaciendo los muros de piedra seca, utilizando el riego de goteo muy ocasionalmente.

Continuamos la vendimia ????

Desde que sabemos que el cambio climático es casi irreversible y que de hecho el mundo se encuentra en una emergencia climática cuyo alcance todavía no somos del todo conscientes, no dejamos de preguntarnos qué podemos hacer para adaptarnos o amortiguar-lo.

El proyecto de investigación MIDMACC, del programa europeo Europa Life, ya hace más de un año que trabaja en nuestros viñedos para encontrar respuestas a una pregunta que nos hacemos a menudo: estamos haciendo todo lo que podemos para amortiguar el cambio climático? Los viñedos de media montaña, como las que tenemos en Mas Marés, pueden ser una buena herramienta para evitar la erosión y por tanto influir en las consecuencias del cambio climático. Los investigadores han colocado unas pequeñas máquinas en los viñedos para saber cómo se mueve el agua en nuestros viñedos, porque esto nos da pistas sobre la erosión de los suelos. Estos datos nos ayudarán a determinar cuáles son las diferencias, a nivel ambiental, entre trabajar en vaso o en espaldera, por ejemplo.

Recoger datos es una manera muy sutil de abrir una ventana al futuro. Esperamos poder ir explicándoos todos sus frutos.